Debajo del concepto Ética, aparecen los valores. Y abajo de
la Moral, encontramos los principios.
De la Ética se desprenden un grupo de Valores, que son
apreciaciones racionales de la bondad de las cosas. Estos elementos no son
inmutables, pues generalmente los modificamos en función de la interpretación
de la realidad que tenemos en cada etapa de la vida.
Como los valores no reconocen más autoridad que la razón, y
su definición depende de nosotros mismos. Estamos dispuestos a modificarlos o
alterar su escala de importancia, según la visión que tengamos en ese momento
Y es por ello, que cuando dialogamos sobre estos tópicos
somos tolerantes y nos sentimos en plena disposición de alterar nuestro
criterio. Si se nos convence de la validez de los argumentos contrarios.
Es importante aclarar que en algunos casos existen conflictos
entre los valores y los principios, y desde luego entre la ética y la moral.
