martes, 23 de mayo de 2017

¡SOY LIBRE! ¡ODIO LAS NORMAS! PERO...


Las normas  son  reglas  que se deben ajustar a las conductas, tareas y actividades del ser humano en una determinada sociedad. Son reglas y principios que deben seguirse permiten  poder tener puntos  claros sobre lo que  se debe o no  se debe hacer, nos ayudan  a predecir las consecuencias de  nuestra  conducta.

Las normas muchas veces no nos gustan porque nos prohíben hacer lo que nos gusta, no  respetan nuestras diferencias y  espacios. Estas nos obligan a actuar de la manera que no queremos, no hay privacidad en nuestra intimidad, debemos tener nuestro propio criterio para saber lo que es correcto y defenderlo con energía pero sin dañar a los demás.
De las normas cambiaria que estas respondieran  a las necesidades reales de las personas. La formación de hábitos de trabajo saludables. La creación de espíritu de compañerismo positivo, sacando lo mejor de uno mismo, que todos tengamos los mismos derechos y deberes.

Para empezar mi sociedad perfecta sería una sociedad igualitaria, un lugar en el que el compartir este en la orden del día, Un país donde no haya personas viviendo en la calle. En mi sociedad  la riqueza se repartiría de la manera más justa posible.  En el aspecto político cambiaria una gran cantidad de cosas, para empezar los políticos tendrían que ser personas con vocación, no habría corrupción. Los colegios no serían cárceles sino que serían un lugar al que los niños quisieran ir ya que irán a divertirse, a pasarlo bien y a aprender. Las personas que se lo merezcan de verdad por que hayan cometidos delitos graves serían castigadas con cárcel.

Esa sería mi sociedad, en la que el valor absoluto sea la felicidad y en la que triunfe el amor contra el odio, la paz contra la guerra y la felicidad contra el llanto y la pena.

Para que se haga realidad la sociedad en  que gustaría vivir debemos tener en cuenta varios aspectos: Estar dispuesto a dialogar antes de pelear.
Respetar las indicaciones que se encuentran en el lugar en el que estamos.

Respetar las ideas de los demás. Si nos equivocamos aceptar los errores junto con sus consecuencias. No criticar los aspectos negativos sino se está dispuesto a hacer algo para mejorarlos.